Este procedimiento implica la medición y monitoreo de los principales indicadores de salud del cuerpo para evaluar el estado general del paciente. Los signos vitales que se controlan incluyen:
Frecuencia cardíaca: mide los latidos del corazón por minuto.
Presión arterial: determina la fuerza con la que la sangre circula a través de las arterias.
Saturación de oxígeno: mide el nivel de oxígeno en la sangre mediante un oxímetro de pulso.